A pesar que el hierro es un elemento esencial en la dieta, su exceso puede ser perjudicial e incluso puede matar.
El exceso de hierro puede tener un origen genético o bien puede ser un transtorno adquirido, que aparece generalmente en personas con anémia crónica que precisan de transfusiones periódicas como tratamiento.
Ambas situaciones pueden preveerse y corregirse mediante un tratamiento eficaz.




